El sujetador de María Antonieta

Hace un tiempo os hablé del libro de patronaje de Kristina Shin y del primer sujetador que hice según su método. Y estuvo bien: el sujetador en cuestión era más o menos bonito, quedaba más o menos bien… pero le faltaba algo: yo aún no lo sabía, pero le faltaba glamour! Glamour en el sentido más francés y rococó de la palabra! Le faltaba encaje y flores y lazos! Así que decidí hacer algo al respecto: compré un poco de encaje elástico blanco, lo combiné con otro poco de tul elástico rosa y le puse un buen lazo en el centro. Y así, queridos, fue como descubrí que el minimalismo está totalmente sobrevalorado!

Hice algunos ajustes en el patrón que ya tenía, como utilizar de una vez por todas la talla correcta de aros (con el sujetador anterior me di cuenta demasiado tarde de que en la tienda me vendieron una talla menos…), y alargué la banda para conseguir esta especie de híbrido entre sujetador y corsé que por lo visto se llama longline. Además, esta vez sí que he utilizado foam para las copas, aunque tuve que ponerme creativa: aún no he sido capaz de encontrar esa especie de tiras de tela que se utilizan para tapar las costuras en los sujetadores (en inglés las llaman, entre otras cosas, “seam tape” o “tricot binding”). Así que al final acabé tapando las costuras del foam con cinta de raso y el resultado no ha sido tan malo. No es profesional, pero por lo menos las costuras no rozan contra la piel.

This isn’t proper bra-making. I’m such a rebel! 😉

Y, para terminar, voy a contaros un secreto: puede que éste sea el sujetador que mejor me queda de todos los que he hecho, pero no es por eso por lo que es mi favorito. Es mi favorito porque está hecho de encaje, y porque los colores son tan cursis que recuerdan a una tarta de boda, y porque lo de hacerlo longline era totalmente prescindible, y porque… nunca había llevado nada que tuviera tantos detalles innecesarios, pero tengo que confesar que me encanta! 😉

Oh, yes! Bring me some cake!
SILVER LINING

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